La Máquina Analítica (1837)
Charles Babbage, matemático británico, concibe un calculador mecánico programable capaz de efectuar cualquier operación aritmética. La máquina utiliza tarjetas perforadas (inspiradas en el telar Jacquard) para recibir sus instrucciones.
Ada Lovelace
Augusta Ada King, condesa de Lovelace, traduce y anota un artículo sobre la máquina. Sus notas contienen lo que se reconoce como el primer programa informático: un algoritmo para calcular los números de Bernoulli. Ella intuye que la máquina podría manipular símbolos, no solo números.
Legado
Nunca construida en vida de Babbage (tecnología mecánica insuficiente), la Máquina Analítica contiene sin embargo todos los componentes de un ordenador moderno: unidad de cálculo (el «molino»), memoria (el «almacén»), entrada/salida y bifurcación condicional.
