El 29 de enero de 1886, Carl Benz patentó el Patent-Motorwagen (patente DRP 37435), el primer vehículo concebido desde el origen para ser propulsado por un motor de combustión interna. Su monocilíndrico de 0,75 CV alcanzaba 16 km/h: había nacido el automóvil.
En 1956, Malcom McLean carga 58 contenedores en el buque Ideal-X en el puerto de Newark. Esta invención simple — una caja metálica estandarizada — reduce los costes de transporte en un 90% y hace posible la globalización.
En 1908, Henry Ford lanza el Model T. Gracias a la cadena de montaje móvil (1913), su precio pasa de 850 $ a 260 $, haciendo el automóvil accesible a la clase media e inventando la producción en masa.
En 1829, la locomotora Rocket de George y Robert Stephenson gana el concurso de Rainhill. Demuestra la viabilidad del transporte ferroviario a vapor e inaugura la era del ferrocarril.
Inaugurado el 1 de octubre de 1964, el Shinkansen (新幹線) japonés es el primer tren de alta velocidad del mundo. Conecta Tokio con Osaka en 4 horas a 210 km/h, sin ningún accidente mortal en 60 años.