Obtenido a 13 GPa y 900 °C a partir de C60, este carbono alcanza 33,7 ± 1,1 GPa de dureza, 12 % de deformación plástica en micropilares de 2 µm y una conductividad que varía menos de 12 % entre 4 y 450 K. La combinación es nueva, pero solo se ha demostrado en muestras milimétricas y sin cualificación industrial.
El 13 de agosto de 1856, Henry Bessemer presenta ante la British Association for the Advancement of Science un procedimiento que convierte 5 toneladas de arrabio en acero en 20 minutos mediante insuflación de aire, dividiendo el precio del acero por 6 a 8, de ~£40-60 a £7 la tonelada.
En 2004, Andre Geim y Konstantin Novoselov aíslan el grafeno — una hoja de carbono de un solo átomo de espesor — con cinta adhesiva. Este material es 200 veces más resistente que el acero y conduce la electricidad mejor que el cobre.
La fusión láser sobre lecho de polvo (SLM) permite fabricar piezas metálicas complejas capa por capa. SpaceX, GE Aviation y la NASA la adoptan para componentes críticos: inyectores de motores cohete, álabes de turbina.
En 1769, James Watt patenta su máquina de vapor con condensador separado. Al mejorar radicalmente el rendimiento de la máquina de Newcomen, proporciona la fuerza motriz que lanza la revolución industrial.
En 1893, Rudolf Diesel patenta un motor de combustión interna con encendido por compresión. Su rendimiento térmico del 26% (frente al 10% de los motores de gasolina) lo convierte en el motor más eficiente de la era industrial.